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Oct 23

Como reducir la energia fantasma de la casa

Piénsalo ¿cuántos pilotos rojos están encendidos en tu casa? Mantener en stand-by televisores, consolas, reproductores de DVD y otros muchos aparatos genera, a lo largo del año, un gasto energético nada despreciable. Se calcula que, en toda Europa, supone el 11% de la electricidad consumida anualmente. Conoce algo más sobre este consumo fantasma y aprende a controlarlo.

El consumo fantasma (o energía vampírica, como se les denomina en los países angloparlantes) a pesar de que supone una cantidad mínima de energía, la profusión de aparatos con modo de espera ha aumentado su impacto sensiblemente. Por ejemplo, se estima que supone un gasto de 3.000 millones de dólares anuales a los consumidores estadounidenses.

Existen dos tipos de modo de espera o stand-by. El más común es el activo, que se encuentra en aparatos que incluyen una pequeña pantalla con información (la hora, la temperatura, la fecha… o algún elemento del aparato). La mayor parte de los electrodomesticos  cuentan con uno y, en la actualidad, tratan de minimizar su gasto energético mediante tecnologías de bajo consumo, como el LED. El segundo tipo de stand-by o pasivo es, sin embargo, el más conocido. Se trata del famoso piloto rojo (también habitual en verde y azul) que facilita el encendido de los aparatos desde el mando a distancia, sin necesidad de acercarse al dispositivo.

Esta segunda modalidad de apagado es la más habitual en la estrella del consumo fantasma: la televisión. Al igual que el frigorífico, el televisor  tiene una potencia unitaria baja, inferior incluso a la de una simple plancha. Sin embargo, su intenso uso le convierte en uno de los principales actores del consumo global en casa: ver la tele representa cerca del 10% de toda la energía que consumimos en un año.

En modo de espera, un televisor gasta en torno a un 15% del consumo en condiciones normales de funcionamiento. Así, haciendo un cálculo aproximado, un plasma de 42 pulgadas consumiría 3 kilowatios anuales, generando un gasto de unos 26 euros y emisiones de CO2 por valor de 17 kilogramos.

El televisor es el primero en el ranking, pero no el único: los descodificadores de televisión digital terrestre, las consolas de juegos, los DVD y los conjuntos de home cinema contribuyen a aumentar tu tasa de energía vampírica. Los ordenadores  –y dispositivos remotos como impresoras o memorias independientes- merecen una mención aparte. En total, suman más del 1% del consumo eléctrico doméstico total y, en muchas ocasiones, permanecen encendidos sin usarse durante horas.

El consumo fantasma ha llegado a los despachos de la Unión Europea, que ha regulado en un reglamento los consumos máximos en posición de stand-by: en su modalidad activa, no pueden superar los dos vatios; mientras que en el caso pasivo no puede exceder del vatio. Las televisiones tendrán próximamente una regulación específica.

Rebajar el consumo fantasmaEl primer consejo de los expertos es apagar el dispositivo. Sin embargo, no siempre es fácil o cómodo: en los aparatos con  stand-by activos, el apagado completo obliga a reconfigurar cada vez el reloj y demás información que establezca la pantalla. Por el contrario, en los aparatos con modo de espera pasivo el gesto no sólo es fácil sino también muy beneficioso. En este sentido, una buena solución es conectar varios de esos equipos (DVD, televisor, TDT o incluso el MODEM de ADSL) a una base de ladrones o base de conexión múltiple. Así, basta con accionar un único interruptor. Se puede obtener ahorros superiores a los 40 euros al año.

Foto: http://flic.kr/p/fmioa

Texto: Repsol